Publicado: 6 de febrero de 2026 - 12:52 hrs

El escándalo de la manipulación del INDEC no ruboriza a nadie del gobierno

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Elradardelsur.ar 6/02/2026

El Ministro de Economía Luis “Toto” Caputo avaló la decisión del gobierno de Milei de no utilizar el Índice de Precios al Consumidor – IPC, elaborado por la gestión de Marco Lavagna con el argumento de que quedó "desactualizado", ya que se basa en datos de consumo del año 2018.

Contrariamente a lo que desde el gobierno intentan instalar, la mayor incidencia del costo de los servicios (agua, gas, electricidad, transporte, combustibles, acceso a internet, telefonía celular, alquileres, entre otros) iba a reflejar una mayor suba del Índice de precios al Consumidor.

Teniendo en cuenta que con ese dato se ajustan las jubilaciones, pensiones, AUH y otras prestaciones de ANSES y los bonos atados a la inflación (entre otros rubros) queda claro que el gobierno apunta a “ahorrar”, actualizando esos valores con un índice que le conviene a sus objetivos de reducir gastos, a costa de que paguen sus “mentiras” quienes NO forman parte de  “su” CASTA.

Curiosamente, se seguirá midiendo la inflación con una canasta elaborada en el año 2004, que incluye, entre otras cosas, productos como el fax, los teléfonos fijos, las llamadas en locutorios, antenas de TV, tocadiscos, contestadores automáticos, los VHS, disketes, CD vírgenes, radiorelojes, revelado de fotografías o el alquiler de películas.

Lavagna intentaba medir la inflación con una metodología actualizada, basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, para reflejar hábitos de consumo actuales y no los de 2004, ajustando la canasta y ponderaciones.

Este ajuste modificaba el peso que cada sector tiene dentro de la canasta que compone el índice; la ponderación de Alimentos y bebidas no alcohólicas bajaba del 26,9% al 22,7%; y la de Prendas de vestir y calzado, del 9,9% al 6,8%; mientras que Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles subía del 9,4% al 14,5%, y Transporte, del 11% al 14,3%, entre otros. 

Es decir que, a partir de la nueva composición de la canasta, el aumento de las tarifas y los alquileres tendría un impacto mayor que en la actualidad.

En una entrevista en La Nación + Caputo trató de cerrar el escándalo de la renuncia de Lavagna al frente del organismo y argumentó que la propuesta del director era “vieja” (del 2018) por lo que continuarán utilizando la del 2004, que es bastante más “vieja”.

El Ministro confirmó que el sistema de medición elaborado por el equipo de Lavagna no se utilizará y que se diseñará uno nuevo, aunque no precisó cuándo, pese a que el gobierno se había comprometido con el FMI a actualizarlo.

 

 

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